Fe y obediencia trabajan en unidad
Cada día, deberíamos analizar lo que vemos y escuchamos de acuerdo con la verdad de la palabra de Dios, debido a que el enemigo es una fuente que influencia con pensamientos opuestos a lo que ella dice.
El sistema del mundo maneja un principio de que todo es relativo, esto no es verdad, porque si hay algo que no es relativo es la palabra de Dios “porque ella permanece para siempre”.
El relativismo no quiere que se viva una vida de fe, sino de filosofías huecas que engañan.
La fe para funcionar necesita de la Palabra.
Leemos en salmo 11:3 si no hubiere fundamentos ¿que ha de hacer el justo?
El fundamento de la fe, es lo que ya salio de la boca de Dios, su palabra, la cual no solo debemos conocer sino practicar.
Quien solo se queda con la teoría es alguien sin resultados, ineficaz; y Dios busca cristianos eficaces que funcionen en su palabra.
Levíticos 25.18 dice: Ejecuten, pues, mis estatutos y guarden mis ordenanzas, y pónganlos por obra, y habitaran en la tierra seguros.
Las acciones de fe cambian las cosas. Si creemos debemos demostrarlo.
La demostración lleva a la comprobación.
Se debe separar expectativa de sorpresa; Expectativa es: “se que en algún momento va a pasar”.
Sorpresa es: “algo improvisto o inesperado, que no se espera”.
Este es el tiempo donde Dios no lo va a sorprender con los resultados, porque usted estará trabajando con El, en su palabra para obtenerlos.
Para ser efectivo hay que ejecutar porque cuando lo hacemos, Dios ejecuta con nosotros.
La fe y la obediencia se vuelven una sola realidad.
Obedecer la palabra es vivir por la fe.
No permita que las circunstancias temporales quiebre su firmeza en la palabra que esta creyendo, porque cuando funciona en ella, atraerá anticipadamente lo que este necesitando.
Dios da la orden de que nuestras necesidades estén cubiertas.
La fe y la obediencia trabajan en la anticipación.
Dios le habla anticipadamente al que sabe que va a responder, El siempre proveerá a los que andan en fe, convirtiendo la palabra en la acción correspondiente, expectantes ( saben lo que esperan, porque saben en quien han creído).
No separe su mente de la palabra que Dios a hablado y del accionar en ella, porque lo harán habitar seguro, caminando en la suficiencia divina, manteniendo los cielos abiertos permanentemente, que sin lugar a dudas pondrán en manifiesto resultados que no lo sorprenderán, porque trabajo con Dios para obtenerlos.
Pastor Alfredo Dimiro
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